jueves, 7 de mayo de 2009

INTRODUCCIÓN CONCEPTO DE HUMANISMO CRISTIANO

El presente módulo desarrolla las ideas fundamentales que conforman la visión del hombre y el mundo bajo el enfoque del HUMANISMO CRISTIANO. Las personas que adhieren al ideario demócrata cristiano, comparten una visión semejante del concepto de persona, de sociedad, y del medio en que viven y las relaciones que se dan entre éstos. Con esta visión compartida deciden actuar en la vida política a fin de luchar por la vigencia de sus principios y hacer posible un proyecto de vida y ordenamiento de las relaciones sociales
En términos generales, cuando hablamos de Humanismo nos estamos refiriendo a un enfoque filosófico que centra su preocupación en el hombre. Pero este concepto ha ido variando a través de la historia. En un principio se entendía por Humanismo la tendencia a destacar la importancia del estudio de las lenguas y los autores clásicos griegos y latinos. El término fue evolucionando, hasta llegar a la concepción actual en que se denomina humanismo al enfoque filosófico que pone de relieve el estudio del hombre como tal. Existen dentro del enfoque humanista variadas posiciones, pero todas ellas tienen en común que son teorías filosóficas, que busca alcanzar el desarrollo ilimitado de todas las posibilidades del hombre y el respeto a la dignidad de la naturaleza humana.
A nosotros nos interesa el enfoque del HUMANISMO CRISTIANO, lo que significa que a la preocupación por el hombre, la sociedad y el medio en que vivimos, añadimos un adjetivo que nos identificaron los valores y principios del cristianismo, lo que nos hace ser diferentes de otras posiciones humanistas. El HUMANISMO CRISTIANO tiene raíces en la filosofía griega, especialmente, en el pensamiento de Aristóteles, que vivió en el siglo IV antes de Cristo. A esta raíz se suma la importantisima visión aportada por la religiosa judeo-cristiana. Estas concepciones han sido enriquecidas por el aporte de filósofos y científicos sociales de inspiración cristiana desde los albores de nuestra era hasta la actualidad.
El HUMANISMO CRISTIANO centra su misión fundamental en la tarea de convertir al hombre en más auténticamente humano, para manifestar su grandeza original, haciéndole participar en todo lo que pueda enriquecerle en la naturaleza y en la historia. Dicho de otra forma, el HUMANISMO CRISTIANO busca la realización plena del hombre en sociedad, lo que implica generar las condiciones para que pueda satisfacer sus necesidades materiales y espirituales, vivir en armonía con los demás hombres y con el espacio o entorno físico en el que la ha correspondido nacer y desarrollarse.

HUMANISMO CRISTIANO Y OPCIÓN POLÍTICA

PARTICIPACIÓN EN LA VIDA POLÍTICA
La plena vigencia de una sociedad basada en los valores del HUMANISMO CRISTIANO sólo es posible si las personas que comparten y viven esos valores aportan esa inspiración . La transformación de la realidad y la construcción de una sociedad mejor, requieren de una fuerte voluntada de cambio y de una participación activa de quienes impulsan ese cambio. El primer y fundamental derecho de la persona como ciudadano es el de la participación en la vida de la comunidad. La raíz de la democracia está en este derecho a la participación.
Ello significa que la participación en la vida política de la comunidad no puede reducirse únicamente a ejercer el derecho al sufragio y a la elección de los gobernates. No basta ejercer el derecho a voto para elegir un presidente en cada periodo presidencial o para elegir un senador o un diputado. Para los adherentes a una concepción humanista existe un deber moral más amplio que supone trabajar para impregnar en la sociedad su visión del hombre y el mundo. Poniendo en práctica los principios cristianos de dignidad, igualdad, amor y libertad. Este trabajo de la sociedad torna posible un cambio efectivo de aquellas condiciones que impiden una auténtica liberación del hombre, involucrando los aspectos materiales y esperituales de su compleja dignidad.
Todo esto supone una participación permanente de cada persona dentro de los cuerpos intermedios de la sociedad u organizaciones sociales, dando testimonio de una vida consecuente con los principios del Humanismo Cristiano, tratando de estos mismos principios cobren vigencia dentro de la sociedad y sean compartidos por los demás, sin que ello menoscabe el pluralismo y la convivencia social.
El compromiso en la acción de los hombres inspirados en el Humanismo Cristiano es una obligación que supone un esfuerzo constante y heroico. La vida de servicio público a través de la política, es un camino necesario y legítimo dentro de la sociedad. A la vez, ofrece un cauce óptimo para el desarrollo personal de quienes opten por él.
Algunas personas llevan este esfuerzo de participación en la política de la comunidad, a un grado de mayor entrega, por medio de su integración voluntaria a la militancia dentro del Partido Demócrata Cristiano. La filosofía social y política que inspira el Humanismo Cristiano necesita de una organización dentro de la sociedad. Esta es la razón para la existencia del Partido Demócrata Cristiano y la participación en él está abierta a todas las personasde buena voluntad, sean o no creyentes, siempre que acepten las posibilidades de realización del humanismo integral.

NECESIDADES DE UNA CONCEPCION DEL HOMBRE Y DEL MUNDO

El mundo es el conjunto de todo lo creado, aqui vive el hombre, integrado en una sola unidad lo espiritual y lo temporal. Entendemos, en este caso, por Temporal a todo aquello que es material y que, por tanto tiene un tiempo de duración.
El mundo es el dominio de lo temporal y en él se desarrollara la acción del cristiano. Al hombre cristiano le incumbe trabajar para que en la sociedad en que vive tenga vigencia y se respeten los fundamentos del Humanismo Cristiano, que establece las reglas supremasde conducta de nuestra vida y nos define, para nuestro comportamiento en el mundo, un conjunto de normas morales que toda la sociedad debiera asumir.
La opción de asumir un enfoque humanista y cristiano del hombre y el mundo y de trabajar en los aspectos temporales para lograr el desarrollo de todo el hombre y de todos los hombres, tiene una raiz más profunda en el mandato evangélico del amor al prójimo y la vigencia de los valores consecuentes:
a) el respeto absoluto a la persona humana,
b) y la promoción y defensa de la vida.
La práctica de estos dos valores elementales es la que posibilita que el cristianismo asuma o realice todos los actos de su vida con una concepción del hombre y del mundo profundamente humanista y se movilice, aún en las condiciones más adversas, contra toda forma deshumanizadora, esto es, que se atente contra la dignidad de las personas. Por ejemplo, son situaciones deshumanizadoras: la actitudes que privilegian el consumismo, la competencia individual desenfrenada, la violación de los derechos humanos, el deterioro del medio ambiente.
El servicio público motivado en estos dos valores, permite que el enfoque del Humanismo Cristiano se nutra de personas conscistentes de su papel, activas en la lucha por la defensa de la dignidad del hombre

OBJETIVO FINAL DE HUMANISMO CRISTIANO

DERECHO AL DESARROLLO PERSONAL
Toda persona tiene derecho inalienable de vivir en tipo de sociedad que haya establecido las condiciones sociales, culturales, económicos y políticos que favorezcan su pleno desarrollo. De acuerdo con el Humanismo Cristiano, la persona y su desarrollo integral constituye el centro y la finalidad de la sociedad. Este derecho debe ser enmarcado dentro de la concepción subsidiaria, mediante la cual se establece que cada persona debe asumir un papel activo y ser responsable de su propio desarrollo, hasta donde lo permitan sus capacidades y posibilidades. A partir de allí esta responsabilidad pasa a ser social, asumida por la familia, la comunidad y el Estado en forma sucesiva.
Ejemplos de esta concepción o principio subsidiario, lo encontramos en el Subsidio de vivienda básica, donde personas mayores de 18 años, carente de vivienda propia y que no son asignatarias de otro subsidio, reciben del estado 140 UF, como máximo para obtener una vivenda cuyo valor total no sean más de 230 UF. La atención judicial gratuita por medio de La Corporasción de asistencia judicial, a personas de escasos recursos, el subsidio al consumo de agua potable, servicios de alcantarillado y aguas servidas, donde el Estado hace un aporte en dinero a familias de escasos recursos que tienen dificultades para pagar generalmente ésta alcanzada el 50% del total de consumo por vivienda.

CRITERIOS BASICOS ORIENTADORES DEL DESARROLLO PERSONAL

a) El respeto del derecho de las demás personas a alcanzar también sus objetivos vitales de desarrollo.
b) La solidaridad del hombre con los demás, de forma que las satisfacciones obtenidas en el proceso de desarrollo personal no limiten las posibilidades de desarrollo de las otras personas, ni impidan su acceso al disfrute de las mismas.
c) La sustentabilidad de las condiciones que permitan el desarrollo personal, tomando en cuenta que dichas condiciones y sus beneficios son una herencia de las generaciones pasadas y que deben perdurar para las generaciones que están por venir. Para que estas condiciones sean sustentables, tomando como ejemplo el caso de la economía, es necesario que las materias primas empleadas en la producción de bienes, puedan mantener un aceptable nivel de reposición. Cuando no es posible la renovación de un recurso, es necesario que su utilización total vaya aparejada de los correspondientes esfuerzos que permitan sus sustitución por alternativas que, a su vez, respeten el necesario equilibrio entre el hombre y el medio ambiente.
d) El desarrollo de una "cultura de la vida", alcanza a travésde personas que descubren que la solidaridad se desborda desde las propias acciones al conjunto de la sociedad y, desde ella, a una solidaridad intergeneracional, intrageneracional con el conjunto formado por la sociedad y la naturaleza viva. Así, el hombre redescubre su vínculo originario con la totalidad de la creación, de la que él es parte fundamental y dependiente.
e) El objetivo terminal de este proceso es el logro de una felicidad cada vez más plena del ser humano, ubicada en un espacio y tiempo en que se dan cita simultánea el desarrollo integral de la personalidad individual y comunitaria, considerando las limitantes correspondientes a la naturaleza humana.

CONCEPTO DE PERSONA HUMANA

El concepto de Hombre y el concepto de Persona Humana son equivalentes. Para efectos de nuestra doctrina basta con que utilicemos el concepto de Persona. Por tanto, cuando decimos hombre, Persona humana o simplemente persona, nos estamos refiriendo a un ser, el más perfecto de los seres vivientes. La característica principal del hombre como persona, que lo distingue del resto de los seres vivientes, es su inteligencia. Pero además, quienes tienen una visión religiosa del origen del mundo y del hombre, como es el caso de la gran mayoría de los humanistas cristianos, acepten la idea que la perfección y grandeza del ser humano o persona son una consecuencia de haber sido el hombre creado por Dios a su imagen y semejanza.
Cuando se dice que el hombre es una persona se quiere decir que, además de ser inteligente, está dotado de voluntad, entendida como la facultad de hacer algo o tomar decisiones por si mismo. Por ejemplo, el hombre ejerce su voluntad cuando en forma libre delega el ejercicio del poder en una autoridad mediante su voto.
El ejercicio de la voluntad en el hombre se halla estrechamente asociada a otra característica de la persona: su libertad, es decir, que tiene libre albedrío. Esto significa que tiene la facultad de decidir entre distintas alternativas presentadas por su inteligencia. Por ejemplo, puede elegir libremente su pareja para formar una familia o puede optar entre distintos partidos políticos para expresar su participación ciudadana.
Pero la libertadno sólo significa libre albedrío, sino también independencia y autonomía; una decisión verdaderamente libre no puede estar sometida a ningún tipo de soacción o arbitrariedad.
El hombre para ser libre, debe además ser conciente de su situación, de los poderes temporales que intentan manipularlo, de las tendencias deshumanizantes de la sociedad contemporánea, como son el consumismo y el nihilismo, las ideologías demagogicas que esmascaran la realidad.
Otra característica del hombre, es que tiene una personalidad. Esto significa que cada hombre posee características que lo hacen diferente de los demás.
Según el Humanismo Cristiano, el hombre, por su condición de persona dotada de naturaleza espiritual y material, tiene derecho que la sociedad en su conjunto tiene que satisfacer. Estos derechos dicen relación con sus necesidades biológicas, sociales, culturales, espirituales, etc. Por ejemplo, tiene derecho a la alimentación, a tener una vivienda digna, a ganarse el sustento mediante el trabajo, a tener atención de salud, a recrearse, etc.
Si los derechos del hombre se fundamnetan en la naturaleza humana, en su caracter de persona, son permanentes e inalienables; no son transables; no pueden ser usurpados; no tiene precio; ni pueden ser cedidos a título alguno. Por la misma razón son iguales para todos, sin distinciones de sexo, raza, ideología, clase, posición económica, etc.
La preservación de tales derechos esenciales del hombre contituyen la expresión práctica del respeto a la vida e integridad física u síquica de todas las personas, desde su concepción hasta su muerte. En efecto, si una persona no puede ejercer alguno de estos derechos, pone en peligro su vida, su integridad física o mental. La plena vigencia de estos derechos es la base fundamental sobre la que se construye el orden social coincidentecon la doctrina del Humanismo Cristiano.
Un ser humano jamás deja de serlo, ni aún en casos en que se haya envilecido al máximo, ya que su condición y dignidad le son propias. En el caso de un torturador o un delincuente, que han debilitado su capacidad para distinguir entre lo bueno y lo malo, no obstante a otros seres humanos; no pierde su condición de persona, dado que esta condición les es inherente.
También existe en la práctica, violaciones cotidianas a este principio básico; ejemplo de esto es la contaminación ambiental más allá de los límites aceptables, producida por una industria.
El hombre, por su condición de persona dotado de naturaleza espiritual y material creada a imagen y semejanza de Dios, tiene derechos que la sociedad en su conjunto debe satisfacer. Estos derechos tienen relación con sus necesidades biológicas, sociales, culturales, espeirituales, etc.

PERSONA Y SOCIEDAD EL HOMBRE ES UN SER SOCIAL

El hombre es una persona que se realiza en conjunto con los demás hombres, porque la vida común, constituye una exigencia de la naturaleza. El hombre aislado no puede desarrollarse como persona, ya que para ello necesita nutrirse de los valores, la cultura y las costumbres acumuladas por generaciones y generaciones de otros hombres. Sin el estímulo que se genera en la convivencia con otras personas se perdería gran parte de su inteligencia, lo que equivaldría a perder de su personalidad o espiritualidad.

CONCEPTO DE SOCIEDAD Y COMUNIDAD

Entendemos por comunidad al conjunto de personas que viven relacionadas en función de un destino común. Desde nuestro punto de vista, la sociedad no es una simple suma de individuos, sino que es una comunidad de hombres cuyo destino es vivir con los demás y al servicio de los demás.
Se entiende por sociedad a un grupo de individuos que tiene ciertos atributos comunes que los distingue como grupo y que interactúan entre ellos de modos y formas característicos. Se refiere comúnmente a un grupo que comparten una cultura y que vive como una entidad reconocible. También se la concibe como un sistema social que funciona satisfaciendo las necesidades básicas de personas que pertenecen a un territorio o espacio determinado.
La sociedad es el vehiculo de transmisión mediante el cual las personas se traspasan de hombres a hombres la cultura, la ciencia y los valores. A través de la vida en sociedad, participamos en la continuidad del proceso de creación del mundo, desarrollamos nuestra autonomía, y las multiples capacidades y posibilidades de que dispone cada persona, que en conjunto con los demás, trabaja, crea, produce, aprende, enseña, se recrea, participa en las acciones que dan vida a la sociedad, etc. Pero el hombre trasciende a la sociedad, lo que significa que es superior a ella, en el sentido que los fines de ésta última deben estar supeditada a preservar la dignidad y los derechos de cada una de las personas que integran.

EL BIEN COMUN

La sociedad, entendida como un conjunto de personas que se relacionan en función de un destino compartido, debe orientarse al logro del bien común. Este se concibe como la armónica concurrencia de los elementossociales en un orden legítimo, cuyo funcionamiento permite la generación de las condiciones óptimas para que las personas, las familias y las asociaciones logren su más pleno desarrollo.
El Humanismo Cristiano cree que es posible construir una sociedad centrada en la persona, en el respeto irrestricto a sus derechos, cualquiera sea su condición social, su pensamiento o sus creencias, lo cual le permite alcanzar su más pleno desarrollo espiritual y material. Ello supone también la existencia y cumplimiento de ciertos deberes inherentes a esos derechos.
la sociedad no es una simple suma de individuos, sino que es una comunidad de hombres cuyo destino es vivir con los demás y al servicio de los demás.

LA SOCIEDAD CIVIL

Es una de las manifestaciones de la sociabilidad humana, en ella los hombres se organizan dentro de la sociedad en múltiples asociaciones, denominadas "cuerpos intermedios", con el objeto de realizar variados fines. Son ejemplos de cuerpos intermedios: los sindicatos, la federaciones estudiantiles, los clubes deportivos, los centros de madres, los gremios profesionales, etc. Cada una de estas asociaciones u organizaciones tiene sus propios propósitos y en ellas las personas buscan alcanzar la satisfacción de algunas de sus motivaciones o intereses. De esta forma, existe una multiplicidad de asociaciones parciales que el hombre crea para la realización de sus objetivos que van en beneficio de su progreso y desarrollo.
Para que la sociedad civil cumpla con su papel facilitador del progreso y desarrollo del hombre debe basar su funcionamiento en la vigencia de ciertos principios:
1.- LIBERTAD. Entendida como la capacidad que posee el hombre de disponer de sí mismo y de orientarse en la acción según su escala de valores, teniendo como fin su relización personal. Ser libre es ser dueño de pensar como uno quiera y de actuar utilizando los caminos o medios que cada uno considera como lo más convenientes para la satisfacción de sus necesidades, siempre que estos caminos o medios respeten el derecho de las otras personas a ser libres y respetados en su dignidad de hombres.
La libertad requiere de la existencia de oportunidades y medios para que las personas puedan elegir, según su propia escala de valores, lo que más les convenga para su plena realización. Por ejemplo, no existiría libertad en la educación si, a pesar de ser un derecho constitucional, no hubiera suficiente centros educacionales para escoger a todos los jóvenes que quisieran alcanzar el nivel de educación media. De la misma forma, no existiría libertad de trabajo en un país que tuviera un alto indice de desempleo.
2.- PLURALISMO. Consiste en aceptar que cada hombr pueda tener diversidad de pensamiento y libertad plena para asociarse según la afinidad de sus ideas. Por ejemplo, dentro de una misma familia pueda darse distintas posiciones políticas y sus miembros adherir a distintos partidos políticos, sin que se pierda la unidad o se deteriore la convivencia en las relaciones familiares.
Desde este punto de vista, el pluralismo se entiende como la aceptación leal de distintas visiones en torno a los cambios que permiten el desarrollo personal y social. Tiene su base en el valor de la tolerancia y en la igualdad esencial de todas las personas. El ejercicio del pluralismo permite valorar determinadas actitudes que facilitan la comprensión de la diversidad humana.
3.- TOLERANCIA. Supone aceptar que todos los hombres y sus asociaciones puedan y deban colaborar en la consecución del bien común. También supone respetar el derecho de otras personas a expresar y actuar libremente según sus ideas. En tal sentido, la tolerancia se constituye en un elemento muy importante para la convivencia democrática, pues favorece los acuerdos tendientes a la consecución del bien común.
En relación con los principios de pluralismo y tolerancia el Humanismo Cristiano afirma la necesidad de contrastar, comprobar y enriquecer permanentemente susu ideas, a través del diálogo con las personas que piensan de una manera distinta, de tal forma que se refuerce la concepción pluralista de la sociedad, sin perjuicio de la convicción que cada persona tenga de sus propios ideales y valores.
RESPETO MUTUO. Es poner en práctica el principio de la tolerancia, aceptando el derecho de todas las personas y sus organizaciones a tener su propio pensamiento.
4.- PARTICIPACION. Entendida como el derecho de todas las personas a tomar parte en las decisiones sobre los asuntos que les conciernen, directa o indirectamente . Por ejemplo, las personas tienen derecho a participar en las grandes decisiones que se adopten en relación con el barrio donde viven, porque ésas les afectan directamente o en el caso de la participación indirecta cuando se deposita la confianza por medio del sufragio, en determinadas autoridades Parlamentarias, Municipales, etc. El ejercicio de este derecho supone la existencia de mecanísmos que hagan posible la participación, y la existencia de una capacidad de las personas para incorporarse activamente al proceso de toma de decisiones, en lo concerniente a su desarrollo personal y comunitario.
Siguiendo con el ejemplo anterior, para que las personas puedan participar en la toma de decisiones que afectan el barrio en que viven, es necesario que estén organizadas en algún tipo de asociación comunitaria, y que, al mismo tiempo, estén capacitadas para adoptar buenas decisiones. Junto con ello, supone la existencia de una mentalidad participativa, la que debe ser estimulada por el conjunto de la sociedad.
El ejercicio del derecho a la participación, se expresa plenamente a través de la organización social o grupos sociales medianamente los cuales las personas asuman sus capacidades individuales de participación. En el interior de estos grupos las personas tienen la oportunidad de analizar sus problemas, formular soluciones factibles, negociar con otros grupos sociales y con el Estado, participar en la ejecución y control de las tareas involucradas en la solución aceptada socialmente.
5.- PRINCIPIO DE SOLIDARIDAD. De acuerdo con este principio, no existe para el Humanismo Cristiano un campo totalmente libre para realizar planes individuales, si éstos impiden el bienestar de la comunidad o si su ejecución conlleva la deshumanización del propio impulsor.
Dentro de esta idea, los instrumentos que el hombre ha creado para su beneficio, tiene también las limitaciones que nacen de la solidaridad que debe tener con el resto de los miembros de la sociedad. Un ejemplo de ello lo podemos encontrar en el caso de la explotación de los recursos forestales del país. Esta explotación benefica a los empresarios y personas que viven del trabajo en esa actividad. Pero si esta explotación sobrepasa la capacidad de reposición de los arboles talados, entonces se convierte en un peligro para la sociedad, por los problemas propios de la desforestación. El bien común y la solidaridad exigen poner fin a esa situación, ya que el beneficio individual está supeditado al beneficio de la sociedad.

LA FAMILIA

La familia constituye la unidad básica de la sociedad. La familia como sociedad natural y perfecta existe antes que el Estado o cualquier otra comunidad y constituye, más que una unidad juridica, social y económica, una comunidad de amor y solidaridad, isustituible para la enseñanza y transmisión de los valores culturales, sociales y espirituales, esenciales para el desarrollo y bienestar de sus propios miembros y de la sociedad.
En tal sentido, el matrimonio se entiende como un compromiso libre, asumido con el propósito de formar una familia en la que ambos esposos se amen, respeten y se ayuden mutuamente y permitan la continuidad de la humildad. El matrimonio facilita el pleno desarrollo de la pareja en sus aspectos comunes e individuales. La pareja tiene, entonces, el derecho inalienable a desarrollar la vida familiar, teniendo en plena consideración los deberes para consigo misma, para con los hijos, y para con la sociedad.
La igualdad esencial de los sexos, como principio básico es un ideal necesario y realizable. En releción con ello, el Humanismo Cristiano propicia la dignificación del papel de la mujer en igualdad de condiciones y oportunidades que el hombre y el fortalecimiento de la relación de pareja dentro del marco de la familia. En este sentido, plantea la necesidad de revitalizar el papel de la familia en el desarrollo y la educación de los hijos y de hacer efectiva la corresponsabilidad en la busqueda y logro del bien común familiar.

VALORES CRISTIANOS DEL ORDENAMIENTO DESEADO

CONCEPTO DE SOCIEDAD COMUNITARIA
Entendemos la sociedad comunitaria como aquella que alcanza en lo político mayor participación, en lo social equidad, y en lo económico, una sintesis armonica entre la libertad económica y justicia social. Esta sintesis tiene como criterios fundamnetales la promoción de la persona humana, la busqueda del bien común como valor conductor de las decisiones públicas y la solidaridad como motor de una sociedad más humana.
La sociedad comunitaria acepta y promueve las distintas formas de propiedad, también reconoce el rol del mercado en el mundo actual, pero sujeto siempre a los intereses del bien común. Por lo tanto, busca ser efectiva la solidaridad a través de la presencia activa y eficiente del Estado, cuyo desafío esencial es la superación de la pobreza y un desarrollo nacional armónico, donde no existian desigualdades e injusticias.
Respetando el principio de libertad, promueve el desarrollo de cada persona, de la familia y la comunidad, aspirando más allá de los niveles locales, a la construcción de un nuevo orden mundial, cuyos ejes vitales sean la convivencia pacífica, la democracia, el mejoramiento del medio ambiente y la calidad de vida de los pueblos.
A esta tarea de mejorar las condiciones de vida de cada persona para hacerlas cada vez más humanas y llevarlas a escalas superiores de desarrollo y satisfacción de sus necesidades personales y comunitarias, la denominada Promoción Humana.

VALORES CRISTIANOS Y PROMOCION HUMANA

A partir de raices cristianas de esta doctrina humanista las tareas de promoción humana deben estar inspiradas en los siguientes principios rectores:
a) El derecho a la vida.
b) El respeto a la dignidad esencial de toda persona humana.
c) La valoración de la familia y de la comunidad como lugares de reunión propicios de las condiciones que facilitan el desarrollo personal pleno.
d) La libertad, como elemento básico y condición de la plena realización humana.
e) La justicia social, como garantia de la libertad.
f) La solidaridad de los hombres contemporáneos entre sí y de los hombres de hoy con los del mañana.
g) La igualdad, como referente esencial de los derechos y deberes.
h) El derecho al desarrollo pleno y la búsqueda de la felicidad compartida.
i) La paz, como situación deseada y valor predominante, en torno a la cual será posible edificar el consenso cotidiano de los hombres.

RAICES CRISTIANAS DE INTERPRETACION DEL ORDEN SOCIAL

Nuestra concepción fundamental de los valores del orden social tiene una clara influencia del cristianismo. Las fuentes cristianas de inspiración se refieren básicamente al Antiguo y Nuevo Testamento. En los Evangelios es especialmente determinante la nueva interpretación de los Diez Mandamiento, particularmente en lo referido a la Ley del Amor.
Complementariamente se extraen importantes conceptos de los textos de los Padres de la Iglesia y de la obra de Santo Tomás de Aquino. Interpretaciones y aplicaciones vinculadas a las Encíclicas Sociales que a partir de "Rerum novarum" y posteriormente del Concilio Vaticano II han estado presentes en la reflexión de los cristianos en pólitica. Se destacan entre otras Encíclicas: "La Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el Mundo Actual", "Evangelii Nutiandi", "Populorum Progressio" de Pablo VI y "Sollicitudo rei Socialis, Carta Encíclica sobre la preocupación social de la Iglesia", Loborem Exercens de Juan Pablo II. Los documnetos de Medillín, Puebla y Santo Domingo, que nos entregan una visión latinoamericana frente a los desafios que nos plantean nuestras sociedades, poniendo énfasis en la interpretación cultural.
Otro aporte ha sido el de la antropología filosófica a partir de max Scheller, Martín Buber y más cercanos el de Joseph Gevaert y Emanuelle Levinas, sin dejar de mencionar los conocidos filósofos Jacques Maritain, Emmanuel Mounier, Teillard de Chardin y Paul Ricoeur.
También cuestiones morales, realizadas por la Iglesia Católica y por la agrupaciones religiosas de origen protestante, vinculada al Consejo Mundial de Iglesias, Puede ser estimadas como importante fuente de referencia, de obligatoriedad asumida libremente por cada persona.
Esta fuerte influencia del pensamiento cristiano en nuestra concepción de los valores del ordensocial, esta visión humanista del hombre y la sociedad, puede ser compartida por personas que no son creyentes. De hecho, grandes corrientes del pensamiento actual tienden a buscar puntos de coincidencia en torno a los valores fundamentales de la concepción humanista y en torno a los postulados de la concepción democrática de la vida en sociedad. Postulamos un cristianismo abierto y dialogante, capaz de realizar una autocrítica y, a su vez, un encuentro con las demás diciplinas del pensamiento contemporáneo, sobre todo con aquellas ideas y conceptos de vida más lejanos; más aún, nuestro desafío es lograr en un futuro próximo la confluencia de los distintos humanismos.

LA PROMOCION HUMANA

La realización personal y la búsqueda del bien común por parte de la sociedad son los fines esenciales para los cuales se establece el orden social. De esta manera todos los medios que representan el orden social (principios, normas y estructuras) tiene como fin al hombre y a su desarrollo integral, lo cual supone el establecimiento y realización de las condiciones sociales, económicas y políticas que lo favorezcan.
Se trata, pues, de mejorarlas condiciones de la vida humana en sí misma y de procurar el bien común de la sociedad, de tal manera que cada persona concreta pueda realmente alcanzar el disfrute de los derechos que le son inherentes a su condición de hombre y pueda, al mismo tiempo, aportar el cumplimiento de sus deberes que son necesarios para su contribución al bien común.

JACQUES MARITAIN (1882-1973) influido por el pensamiento aristotélico-tomista.
La concepción antropológica de Maritain sostiene un claro personalismo cristiano en que el hombre no es el fundamento último de las cosas, por el contrario, encuentra su sentido en su referencia y vinculación con el Dios creador en donde realiza todas sus posibilidades.
Su pensamiento no separa la teoria filosófica de la práctica cotidiana, de hecho Maritain participó activamente en la renovación católica y en la constitución de una pustura filosófica humanista frente a las controversias sociales y políticas de su tiempo. Luchó duramente contra las desviaciones del liberalismo y contra los totalitarismos de toda especie.

EMMANUEL MOUNIER (1905-1950)
Filósofo francés representante activo del personalismo cristiano. Afrontó su momento histórico de crisis social y política, con una doctrina tanto de purificación interna